Ventajas e inconvenientes de comprar una casa en vez de seguir de alquiler

Ventajas e inconvenientes de comprar una casa en vez de seguir de alquiler

El eterno debate sobre si es mejor alquilar o comprar siempre está vigente.

Bien es verdad que siempre se va actualizando porque las condiciones de vida van cambiando conforme pasan los años.

Al final, resulta que es una cuestión que al menos te haces una vez en la vida y, según dicen muchos, es la decisión más importante para cualquier persona.

Porque es una inversión importante y no solamente económica. Sino que es invertir en bienestar.

Y es que, una vivienda implica tener una seguridad, tener un bien valioso para dejar a tus hijos, contar con una propiedad y lo que eso supone a nivel personal.

Pero también, provoca incertidumbre y miedos.

En 2019 puede afirmarse que ya ha pasado el temporal de la crisis del mercado inmobiliario en gran parte y, por tanto, es un momento perfecto para analizar los pros y los contras sobre alquilar o comprar una casa.

¿Cuál es tu situación actual?

Una decisión tan importante debe ser muy meditada y nada precipitada.

Por ello, debes analizar concienzudamente cuál es tu situación personal para saber si debes lanzarte a la compra de una vivienda o por el contrario, es mejor que continúes de alquiler.

Recuerda que tienes que hacerlo con la cabeza fría y no dejarte llevar por un posible impulso. Solo así tomarás la decisión correcta.

Sobre todo, hay tres circunstancias vitales que descartarían la opción de compra de inmediato:

  • Bajos ingresos: en ocasiones los trabajos no se pagan como deberían y, aunque se supone que todo va a ir a mejor, conviene no arriesgar. Asimismo, la estabilidad laboral tampoco está en su punto más álgido… por eso, la mejor opción en este caso será la del alquiler, al menos hasta que la situación mejore.

 

  • Movilidad en el trabajo: durante los primeros años de vida laboral, antes de que te asientes de forma definitiva en un lugar, suele existir la llamada movilidad geográfica que, normalmente, te permite ir avanzando profesionalmente. El hecho de que no se tenga claro el destino de residencia hace que la opción más cómoda y segura sea la del alquiler porque permite mucha flexibilidad.

 

  • Hay que tener un hábito de ahorro aunque los ingresos sean suficientes. Si no te ves capaz, sigue de alquiler hasta que logres ser más austero y seas más ahorrador. Sobre todo, porque comprar una casa conlleva unos gastos iniciales que no te va a conceder el banco así como así.

 

Inestabilidad socioeconómica

A pesar de que las condiciones sociales y económicas de España no son siempre las mejores y, a diferencia de otros países con características socioeconómicas parecidas, siempre ha habido una querencia por comprar en vez de por alquilar.

De hecho, hace unos diez años solo vivía de alquiler el 15% de la población. Por el contrario, en Alemania, alrededor de la mitad vive con un contrato de arrendamiento.

A día de hoy, uno de cada cuatro españoles vive de alquiler y, aunque el rango ha aumentado, seguimos muy lejos de Alemania.

No en vano, la crisis económica de los últimos años ha afectado sobremanera a las familias y además ha provocado un cambio de mentalidad en los jóvenes que comienzan su andadura profesional. Estos prefieren no atarse a una hipoteca y ver mermados sus ingresos para vivir otras experiencias.

Lo que también es cierto es que comprar una vivienda depende mucho del lugar de residencia.

Es decir, no es lo mismo comprar en Madrid que en una ciudad pequeña como Plasencia, donde la mensualidad de una hipoteca sale más o menos igual que un mes de alquiler.

Ventajas de comprar una casa

Actualmente, las hipotecas son muy competitivas porque ofrecen tipos de interés muy bajos.

Además, tienes que tener en cuenta de que si por alguna razón tus circunstancias personales cambian, no te preocupes porque existe una gran demanda de alquiler y, seguramente, no tendrás problemas para encontrar arrendatarios.

Debes pensar también en el día de mañana y para ello, la mejor inversión sigue siendo una casa en propiedad.

Seguro que se convertirá en tu mejor plan de jubilación. De igual modo, a pesar de que los precios han sufrido una bajada de hasta el 35% durante la crisis, llevan subiendo los últimos meses de forma paulatina, por lo que las viviendas se irán revalorizando poco a poco.

Por último, pero no menos importante, puedes realizar reformas y cambios a tu gusto.

Aquí tienes un listado de pisos perfectos para invertir muy económicos en Plasencia.

Inconvenientes de comprar una vivienda

Lo primero que tienes que saber es que los bancos ya no dan el 100% de la hipoteca y por ello tienes que disponer del 20% del valor de la casa (normalmente ofrecen un 80% de máximo).

De igual forma, tienes que disponer de ahorros para pagar el 12% extra para los gastos propios de una compra como son el registro, el notario, los impuestos

Hay que tener en cuenta también que el coste de la vivienda se encarecerá si tu tipo de interés es variable y suben los tipos.

Además, puedes tener que cambiar de domicilio por circunstancias y con una hipoteca estás atado de por vida, aunque aquí siempre está la opción de alquilar la casa. De la misma manera, hay que desembolsar los gastos de comunidad y sus derramas, el IBI, el seguro del hogar, las averías, el mantenimiento…

Asimismo, si no puedes hacer frente a la hipoteca puedes tener tener muchos problemas e incluso perder la casa.

Pros del alquiler

Siempre tendrás flexibilidad para cambiar de casa si cambian tus circunstancias.

Igualmente, no se paga la comunidad de vecinos, las derramas, los seguros del hogar, el IBI o el mantenimiento de la vivienda.

Seguramente también podrás vivir en la zona que te gusta, cosa que normalmente al comprar, no puedes permitirte.

Igualmente, mientras dure el contrato, las condiciones no pueden variar. De hecho, tienes que informarte bien de las cláusulas que debe incluir el contrato de alquiler y las que no son obligatorias.

Desventajas del alquiler frente a la compra

Todos los arrendamientos tienen fecha de caducidad por contrato y, si el arrendador no lo desea, no se renueva y hay que buscar piso de nuevo.

Este hecho hace que se pierda mucho tiempo y dinero entre mudanza y fianzas. Además, provoca una sensación de estacionalidad constante, que, a largo plazo, resulta muy incómoda.

Eso de estar cada dos por tres de un lado para otro, embalando cajas, es un auténtico rollo.

Como es natural, si no tienes un piso en propiedad no se pueden hacer cambios o reformas sin el consentimiento del dueño. Y claro, la vivienda nunca será tuya aunque pagues muchos años el alquiler.

En el caso de que el arrendador te permita realizar reformas o cambios, las modificaciones correrán a tu cargo y no los recuperarás cuando te vayas de la casa.

Como ya has visto, tanto comprar y alquilar tienen sus ventajas o sus inconvenientes y ninguno es mejor que el otro, todo depende de tu situación personal, de cómo veas tu futuro y el estilo de vida que quieras llevar.

Por último, cabe destacar también que últimamente se ven atisbos positivos para comprar una vivienda puesto que las condiciones económicas son ahora más favorables que hace algunos años.

Además, en una ciudad pequeña merece la pena siempre que tengas claro tu concepto de vida y puedas afrontar los gastos que conlleva la compra y el mantenimiento a lo largo de los años.