Ventajas de vivir de alquiler en una ciudad pequeña o en un pueblo

Ventajas de vivir de alquiler en una ciudad pequeña o en un pueblo

Una renta más baja, un estilo de vida más saludable, mayor seguridad o estrechar lazos con tus vecinos son algunas de las ventajas de vivir de alquiler en una ciudad pequeña.

Alquilar un piso en una ciudad pequeña o en una zona rural es una opción inteligente para vivir.

Te aportará rentabilidad y podrás responder ante imprevistos (hoy en día echar raíces es cada vez más complicado), de una manera más fácil. Y como no, la movilidad es otra de las ventajas. No en vano, en los sitios pequeños el alquiler suele ser a precio más bajo que en ciudades más grandes.

Además, debes tener en cuenta varios factores a la hora de elegir tu lugar de residencia. Con frecuencia, las ciudades pequeñas suelen estar infravaloradas, pero a pesar de esto, ofrecen un buen puñado de ventajas que pasan desapercibidas.

Otra cosa que debes tener en cuenta es que el contacto con la naturaleza, la vuelta a lo rural es tendencia y con razón. La tranquilidad, el bajo precio de las viviendas que ayuda a la economía y un estilo de vida más saludable son algunos de los motivos para alquilar una vivienda en una ciudad pequeña.

Aunque también tienes que saber elegir la zona, porque si vives en una ciudad pequeña, quizás no sepas las ventajas de hacerlo lejos del centro en lugar de escoger las calles principales.

La felicidad

Es cierto que en la oferta inmobiliaria hay de todo: pisos, chalés, casas señoriales, adosados…

La cuestión es que el estilo de vida es mucho más relajado y, por tanto, vas a mejorar mucho tu calidad de vida. Son muchas las excusas que valen para trasladar el domicilio de una ciudad a un pueblo.

Y no hace falta que elijas una población de 1000 habitantes o menos donde tienes que desplazarte para casi todo. Sino de una ciudad más asequible en todos los aspectos.

Todo es más barato

Cada final de mes hay que echar cuentas y la vida si vives de alquiler en una ciudad pequeña te vas a dar cuenta de que ahorras. No vas a necesitar calculadora para averiguarlo.

En una ciudad pequeña no hay metro y no necesitas utilizar tanto el coche. Además, los impuestos municipales son más baratos.

La cesta de la comprar suele encarecerse y los precios de algunos servicios profesionales son más competitivos.

Por lo que, si quieres, puedes permitirte invertir más en el alquiler porque el resto de gastos son menores. Todo es cuestión de prioridades.

Un estilo de vida más saludable

Una mejor calidad de vida es más que suficiente para plantearse vivir de alquiler en una ciudad pequeña.

El aire que se respira es mucho más puro porque hay menos polución. Además, tu nivel de estrés y ansiedad bajará de forma considerable

¡Nada mejor que un paseo por el campo para relajarse o por un parque cercano!

Además, podrás disfrutar de una alimentación más saludable con productos de la tierra. Nada de plásticos y envasados si puedes tener alimentos recién recolectados.

Por último, apenas hay ruido. El tráfico se concentra en un área de la ciudad durante unas horas y no va a llegar a afectarte.

Vecinos de toda la vida

En las ciudades pequeñas la gente es más cálida y amable.

Seguramente entables amistad con tus vecinos. Muchas veces les necesitarás (y ellos a ti) para colgar un cuadro o arreglar un grifo y ahí estarán.

Aunque eso también dependerá de si eliges una casa adosada o un bloque donde tengas la oportunidad de cruzarte en el ascensor, en el garaje o en el descansillo.

En las ciudades grandes, la gente va mucho más rápido y no suele pararse con el vecino. De hecho, hay un gran trasiego de gente y es más difícil coincidir con las mismas personas durante años.

Mayor seguridad

Tu familia y tus bienes están mucho más protegidos en una ciudad pequeña.

No vas a necesitar contratar una alarma y por tanto, lo notarás a fin de mes. De hecho, el nivel de delincuencia en una ciudad pequeña suele ser más bajo que los de las grandes urbes.

Aunque eso no quita que estés alerta de los cacos o de que te salga algún desalmado en plena noche.

Nunca se sabe, pero está claro que en las grandes ciudades suele ser más frecuente.

Ideal para mascotas y hacer ejercicio

En un entorno cercano a la naturaleza tus mascotas estarán como pez en el agua.

Si vives de alquiler en una ciudad pequeña encontrarás muchos espacios para que los animales y dueños disfrutéis de una gran libertad.

De todos modos, vivir en una ciudad pequeña va a mejorar tu actividad física y, por tanto, tu salud.

Porque recuerda, como hemos señalado ya, que el coche no es tan necesario y podrás llegar caminando a casi cualquier sitio. Sin olvidar los paseos en bici, salir a correr o practicar senderismo por rutas que están a un tiro de piedra

El tiempo pasa más lento

La gran ciudad es una jungla.

Ya sabes el tiempo que pierdes entre metro, cercanías, autobús… tanto para ir a trabajar como para disfrutar de tu tiempo libre.

Si vives de alquiler en una ciudad pequeña no vas a tener ese problema ya que las distancias son pequeñas y apenas hay tráfico.

Aunque ojo, porque en algunas poblaciones que son cabecera de toda una comarca, como el caso de Plasencia, hay horas punta donde el tráfico es intenso (eso sí, nada que ver con el de Madrid o Sevilla, por ejemplo).

 Menos madrugones

Alquilar un piso en una ciudad pequeña (y también comprarlo) es una gran ventaja para el descanso nocturno.

Olvídate de esos madrugones que tienes que darte si vives en una gran urbe, donde las distancias son largas tanto para el trabajo como para el cole de los peques.

Cuando lo tienes, no lo valoras. Pero cuando experimentas lo que supone trabajar en una ciudad masificada, echas de menos estas ventajas.

Vas a dormir más, leer, salir a cenar…. ¡Te va a sobrar tiempo! ¿Quién da más?

Está claro que vivir de alquiler en una ciudad pequeña te supondrá un ahorro tanto en la renta como en el estilo de vida. El transporte público es más barato y se puede ir a todos lados andando. No hay ruidos y puedes disfrutar más de tu familia y mascotas

¡Seguro que a fin de mes tu bolsillo lo nota!

Estas son algunas ventajas de vivir de alquiler en una ciudad pequeña. Seguro que hay muchas más ¡Atrévete a descubrirlas!

¿Cuáles crees tú que son las más valoradas?