Todo lo que debes dejar claro a tu inquilino en el contrato

Todo lo que debes dejar claro a tu inquilino en el contrato

Duración, reformas, cuándo se debe pagar la renta… son algunas de las cuestiones que deben ir bien especificadas en el contrato de alquiler para evitar malentendidos con el inquilino.

El nuevo año es un buen momento para alquilar tu casa.

Pero cuidado, para que la operación salga bien tienes que tener en cuenta algunos puntos fundamentales a la hora de arrendar tu piso que te contamos desde nuestra experiencia.

Igual que es importante conocer las obligaciones de los propietarios y de los inquilinos también debes prestar atención a lo que tú, como propietario, tienes que tener bien atado.

En ese casi, es interesante conocer y reflejar ciertas cláusulas y detalles en el contrato de alquiler para así blindar los derechos y que la figura del propietario se vea reforzada.

No está de más que un profesional revise el documento.

1. Pide al inquilino otro domicilio para las notificaciones

Cuando se redacta el contrato se incluyen los datos de las dos partes. Es ahí cuando conviene poner un domicilio alternativo de cara a realizar las notificaciones al inquilino.

Lo más común es que se escriba únicamente la dirección del piso alquilado mientras el contrato está vigente.

Pero ¿y si hay que reclamar algo al inquilino y ya no está viviendo en el inmueble? Si tienes controlado una dirección alternativa te resultará fácil localizarle. Parece una minucia pero es importante.

2. Especifica las condiciones de la renta a pagar

Tienes que poner por escrito la renta tanto su importe como la periodicidad.

Si es anual, mensual, si se incrementa con el IPC… Aquí tienes que incluir el mes de referencia. Si queremos que el contrato se actualice en enero, hay que concretarlo para que el mes de referencia sea este último.

Por supuesto, se tiene que decir que el alquiler se pagará entre los días 1 y 5 de cada mes. Si el inquilino se retrasa una y otra vez se pasará a la resolución del contrato, según lo que hayáis acordado.

3. Definir la duración del contrato y las penalizaciones

Si el inquilino se marcha antes de cumplir su contrato, debe tener claro cuál es el precio que va a pagar para evitar confusiones.

Por ejemplo, se debe indicar que los 6 primeros meses o el primer año son de obligado cumplimiento.

En caso de que se vaya antes, el inquilino deberá indemnizar a los propietarios con 1 mes por año incumplido. Si por ejemplo el contrato es de 1 año prorrogable a 3 y el inquilino cumple un año y se va, ya no tendría que retribuir al propietario.

Si por el contrario, se ha llegado a un acuerdo de 3 años directamente y el inquilino lo incumple, sí que debería indemnizar por haber incumplido el trato.

Tienes que saber que la Ley de Arrendamientos Urbanos dice que la duración de los contratos ha de ser de 3 años. Por tanto, se recomienda dejar claro por escrito que el periodo del contrato será de 3 años.

4. ¿Cuándo debe el inquilino comunicar que se va?

En el contrato también se debe indicar el momento en el que el inquilino tiene que comunicar su marcha.

Esto será con 30 días de antelación. En el caso de que el arrendatario quiera rescindir el contrato por el motivo que sea, también tendrá que dar el preaviso con 30 días.

Asimismo, conviene tener en cuenta que si tras el primer año de contrato, el dueño de la vivienda la necesita para sí mismo o para sus familiares directos, tiene que hacérselo saber al inquilino con dos meses de antelación.

Así, el inquilino tiene tiempo para devolver la vivienda.

Las comunicaciones de una y otra situación se deben hacer por medio fehaciente, siendo la forma más común la del burofax.

5. Explicar las reparaciones que debe pagar el inquilino

El inquilino deberá hacerse cargo de las reparaciones que deriven del mal uso o falta de mantenimiento (el arrendatario debe encargarse del mantenimiento) así como las reparaciones menores cuyo importe no supere la cantidad fijada previamente.

Poner un límite resulta práctico para limitar los casos en los que no queda muy claro si debe pagar una u otra parte.

6. ¿Conviene hacer un inventario del piso antes de alquilarlo?

Si haces un inventario de un inmueble amueblado o semi-amueblado, lo suyo es que se haga una valoración del precio de reposición de los muebles. Así, si alguno sufre algún desperfecto, podrás calcular el precio de reposición.

Además, también es bueno adjuntar varias fotos o incluso un vídeo del estado de la vivienda (hoy en día con los móviles es fácil), mandarlos vía mail al inquilino y que este dé su conformidad.

7. ¿Qué pasa cuando hay que hacer obras?

Se tiene que dejar muy claro que no se pueden hacer obras si no se tiene el consentimiento previo y por escrito de la propiedad.

Por si esto fuera poco, hay que decir que las que se hagan con consentimiento se considerarán mejoras y se quedarán a beneficio del únicamente del propietario.

Por tanto, el inquilino no tendrá derecho a indemnización.

8. El inquilino debe devolver el piso en las mismas condiciones en las que se le entregó

Hay que dejar constancia en el contrato que, cuando el inquilino deje el inmueble, se tendrá que hacer en las mismas condiciones que en las que le fue entregado.

Por ejemplo, si está recién pintado hay que señalarlo para que el inquilino lo devuelva igual.

9. ¿Cuándo se devuelve la fianza?

En cuanto al tema de la fianza, aunque mucha gente lo pase por alto por desconocimiento, se debe indicar por escrito que el propietario tendrá 30 días a partir  de la entrega de las llaves para revisar el piso y comunicar si se devuelve o no la fianza.

Porque en caso de incumplimiento, el propietario tiene derecho a no hacer la devolución. Ya que es el sentido que tiene la fianza.

10. Determinar el medio de comunicación entre las partes

Para concluir, es importante definir el medio de comunicación entre las partes. Si es por vía mail hay que dejar nota de los correos de cada uno, si es por móvil (WhatsApp), dejar el número de teléfono.

Para concluir, los factores que se incluyan en un contrato variarán en función de los intereses de propietarios e inquilinos. Lo que sí es importante es que quede constancia por escrito de todo porque de lo contrario, no se podrá demostrar nada.

Así es que, ten cuidado con esto porque muchas veces el hecho de carecer de contrato parece una ventaja y sin embargo puede suponer problemas futuros, aunque se trata de alguien de confianza.