9 cláusulas ilegales de un contrato de alquiler que tu casero no puede incluir

9 cláusulas ilegales de un contrato de alquiler que tu casero no puede incluir

Actualmente, los contratos de alquiler contienen numerosas cláusulas que atentan contra  los derechos de los inquilinos.

Si tenemos en cuenta a la ley, estos requisitos impuestos son abusivos e ilegales.

A continuación te exponemos cuáles son tus derechos para qué sepas exactamente cuáles son tus obligaciones como inquilino y cuáles no.

Más de un 16% de la población española vive de alquiler. Además, se trata de un mercado al alza ya que en muchas ciudades está alcanzando máximos de precio.

En una ciudad pequeña como Plasencia, cada día son más los que buscan un lugar donde vivir que se ajuste a sus necesidades en cuanto a situación, metros cuadrados así como precio sin olvidar las ventajas propias del alquiler.

Una vez has escogido tu casa ideal llega el momento de firmar el contrato de alquiler.

Se trata de un documento que debes mirar con lupa para no firmar cláusulas que limiten tus derechos como inquilino, ya que, en la mayoría de los casos son ilegales.

El límite del tiempo

Lo primero que tienes que tener en cuenta es que cuando firmas un contrato de alquiler, el casero o arrendador te cede el uso y disfrute de la vivienda como inquilino por un tiempo concreto.

En este contrato se especifica, entre otras cosas, el pago de una renta mensual que las dos partes fijan así como devolver la finca tal y como estaba antes de entrar a vivir en la misma.

Además, los contratos han de contener siempre determinada información básica como es la identidad de los contratantes (nombre, apellidos y DNI).

El arrendador cede el uso de la vivienda al arrendatario y como es natural, también debe especificarse la finca o la vivienda arrendada con la calle, el piso, en número… La duración del contrato así como las posibles prorrogas debe estar también claro al igual que la renta inicial pactada entre las dos partes.

La fianza, la legislación aplicable, las razones de la resolución contractual, el certificado de eficiencia energética y las cláusulas de ambas partes.

En este último punto es donde hay que prestar especialmente atención, ya que, bien por desconocimiento o por que, sencillamente, algunos caseros buscan aprovecharse de los inquilinos, han incluido cláusulas abusivas que nadie debería aceptar.

Además de ser abusivas son claramente ilegales tal y como dicta la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU).

Si has firmado algún contrato en los que se incluya algún requisito de los que vamos a detallar a continuación no te preocupes, no podrán exigírtelas porque son nulas.

Ahora sí, te dejamos ya con las cláusulas ilegales más comunes en un contrato de alquiler.

1. Un año de contrato

Se supone que el inquilino está obligado a cumplir un año viviendo en la casa y si no se le la fianza. También suele aparecer que si no se cumple un año de alquiler el inquilino deberá abonar los meses que le faltan.

Con estas exigencias, se atenta contra la capacidad del arrendatario de terminar el contrato a los seis meses. De esta manera, se permite una penalización que va contra de la ley. Únicamente se puede penalizar el fin de un alquiler de manera anticipada con un mes por año que quede por cumplir o la parte proporcional para los periodos de tiempo inferiores a un año.

2. Tú decides el fin del contrato al año

El alquiler se pacta por un año, salvo que al término del mismo el arrendador o el arrendatario decidan prorrogarlo.

Aquí es importante tener claro que únicamente el inquilino tiene el poder de decisión de dar por terminado un contrato de arrendamiento cuando se cumpla el año de duración que se ha pactado.

3. Derecho de prórroga

En numerosas ocasiones se llega a un acuerdo de once meses de duración sin derecho a ninguna prórroga.

Pues bien, hay que saber que cuando un inquilino alquila una casa tiene derecho irrenunciable de hasta tres años de prórroga. Por tanto, si se establece una duración de once meses de alquiler no convierte al mismo en un alquiler de vivienda de temporada, que tiene una definición distinta legalmente hablando.

4. Solo un mes por adelantado

Si en tu contrato pone que efectúes el pago del alquiler por anualidades adelantadas debes saber que es ilegal.

La ley prohíbe fehacientemente que se exija el pago por adelantado de más de un mes. Por esta razón, cuando un inquilino paga un año por adelantado no podrá solicitar su devolución, pero lo que sí puede hacer es negarse a pagar de nuevo un año de adelanto.

5. Los gastos de comunidad no te corresponden

El inquilino debe hacerse cargo del IBI, la Comunidad y las derramas.

Si encuentras esta cláusula en tu contrato tienes que saber que es nula. Los gastos de comunidad y derramas corren a cargo del arrendador ya que no se establece la cuantía anual de las mismas y las derramas no pueden afectar al inquilino.

6. Pago de daños

El inquilino pagará los daños del inmueble, los muebles, enseres y electrodomésticos sean de la clase que sean.

La persona arrendataria solamente tiene que pagar, según la ley, los daños que haya podido ocasionar en el inmueble o sus instalaciones como son muebles o equipos siempre y cuando hayan sido provocados por su uso inapropiado.

Las pequeñas reparaciones de más o menos 150 euros también corren a cargo del inquilino.

7. Tu casero no puede entrar en la vivienda

El propietario arrendador de la vivienda no puede entrar en la misma para comprobar su estado de conservación sin tu permiso. Siempre debe avisarte y tienes derecho a negarte.

Esta cláusula vulnera claramente la inviolabilidad de domicilio que viene reconocida en la Constitución española.

Si quieres evitar este tipo de problemas con tu casero lo mejor es que cambies el bombín de la cerradura. Lo que sí se debe hacer, evidentemente, es dejar pasar a los técnicos que deben realizar algún tipo de reparación necesaria.

8. Negarse a devolver la fianza

La fianza cumple la finalidad de garantizar el cumplimiento de las obligaciones del arrendatario.

Una buena opción es que cuando alquiles, realices un inventario y una puesta en común de la vivienda junto con el casero y se firme.

De esta manera, cuando vayas a irte podrás recuperar ese documento y, si todo está en orden, no haya problemas a la hora de recuperar la fianza.

9. Derecho de tanteo

Si el propietario no explica en el contrato que el arrendatario no está interesado en una adquisición preferente en una cláusula específica, cuando este quiera vender el piso o casa, no podrá hacerlo sin avisar al inquilino y darle la posibilidad de adquirir el inmueble.

Son algunas de las cláusulas de los contratos de alquiler que algunos propietarios incluyen sin que los inquilinos sepan que están incurriendo en una ilegalidad.

Por eso, te recomendamos fijarte bien en el contrato y no firmar nada con este tipo de cláusulas.

En caso de que ya lo has hecho, no te preocupes porque ante la ley se consideran nulas, a pesar de que hayas firmado de conformidad.

Ahora ya sabes, revisa bien tu contrato de alquiler o, si estas a punto de alquilar una casa, no permitas que incluyan cláusulas abusivas.